Eficiencia Energética
La eficiencia energética es uno de nuestros principales objetivos y por eso, estudiamos el diseño de nuestras casas para conseguir el mayor ahorro energético.
Una casa pasiva combina un elevado confort interior con un consumo de energía muy bajo conseguido a través de una serie de recursos empleados en la construcción y a un sistema de ventilación controlada. Son viviendas con una eficiencia energética muy superior a la construcción tradicional.
Orientación y Diseño
Aislamientos
Puentes Térmicos
Cuando interrumpimos la capa de aislamiento generando una pérdida de eficiencia, estamos creando un puente térmico.
Pilares, esquina, juntas y otros elementos, son partes que se deben cuidar para no interrumpir la capa de aislamiento en la envolvente ya que además de perder aislamiento se podría generar condensaciones e infiltraciones no deseadas.
Puertas y Ventanas
Los huecos son el punto débil de la envolvente, por lo que se debe poner mucha atención en su ubicación durante el diseño, y en su correcta colocación durante la obra.
Las carpinterías utilizadas serán de altas prestaciones térmicas y su unión a las paredes con productos que no generen fisuras en las juntas.
Hermeticidad
En una construcción convencional, las corrientes de aire que se pueden dar a través de ventanas, huecos o grietas provocan incomodidad en el usuario, conseguir la máxima hermeticidad en una vivienda, es una de las claves fundamentales para construir una casa pasiva.
Renovación de Aire
La renovación del aire interior se realiza a través de sistemas de ventilación con recuperación de calor o de frío. El objetivo es renovar el aire de la vivienda controladamente, sin que se escape la temperatura de confort interior.
Una casa Passivhaus, o Casa Pasiva, actúa similar a un termo aislado, que mantiene su contenido a una temperatura correcta, sin la necesidad de calefacción o refrigeración activas, como ocurre con una cafetera.
1. AISLAMIENTOS
Aumentar el espesor de los aislamientos reduce las pérdidas de calor en invierno, las ganancias de calor en verano y la demanda de energía para climatizar los edificios.
2. VENTANAS
Las zonas más débiles de la envolvente son las ventanas, por ello, es fundamental contar con carpinterías y vidrios de muy alta calidad con el fin de limitar al máximo la fuga de energía a través de ellas.
3. HERMETICIDAD
En las casas de construcción tradicional, el aire que se requiere en las estancias, proviene de las infiltraciones que se producen a través de los encuentros de los elementos constructivos, a través de las ventanas y puertas o a través del paso de las instalaciones. En las casas pasivas, esta entrada de aire se produce de una forma controlada, lo que permite acondicionarlo de tal forma que el aporte se realiza en perfectas condiciones higiénicas, de temperatura y humedad.
4. VENTILACIÓN
La ventilación mecánica controlada con recuperación de calor, es un sistema formado por dos circuitos: uno de entrada de aire fresco exterior y otro de salida de aire viciado interior. Ambos comparten un elemento común, el recuperador, en el que se aprovecha en más de un 80% el calor que transporta el aire viciado antes de ser expulsado y se transfiere al aire fresco exterior que, previamente filtrado, se atempera y se revierte a las estancias.
5. PUENTES TÉRMICOS
Un puente térmico se comporta en una casa como un agujero en un cubo de agua: aumenta el flujo de calor entre el interior y el exterior del mismo modo en que el agua se derrama a través del agujero del cubo. En las casas pasivas, se controla de forma rigurosa la eliminación de los puentes térmicos.